Palacio de Campos, Tapia

El Palacio de Campos, es uno de los ejemplos más representativos de las construcciones señoriales de la zona occidental de Asturias. Sus orígenes se remontan al siglo XV y gracias a las sucesivas ampliaciones que vivió en los siglos sucesivos forma en la actualidad un conjunto integrado por el propio palacio, junto con la capilla, las tapias y las huertas que lo circundan, constituyendo una excelente muestra de la adecuación de la arquitectura al entorno.

El Palacio de Campos está declarado como Bien de Interés Cultural, con la categoría de monumento.

Es un edificio de estructura dispersa y acusada horizontalidad, con marcada influencia de las construcciones palaciegas gallegas. Está construido en mampostería de pizarra y sillares trabajados para las esquinas, cornisa, jambas, dinteles y antepechos de los vanos. Su planta tiene 1700 m² construidos como vivienda y otros tantos dispuestos en la planta baja como zonas de almacén y servicio. La cubierta es a cuatro aguas y se realiza con lajas de pizarra, sobre las que se colocan piedras de sección piramidal en la línea de fachada. Estas piedras, sirven como elemento de refuerzo para evitar que caigan las lajas de pizarra, siguiendo un modelo muy difundido en las construcciones gallegas.

  • La propiedad demandaba la necesidad de pavimentar el patio ya que se encontraba sin pavimento, con el terreno a la vista y sin ningún tipo de recogida y canalización de aguas pluviales, mas que la propia filtración al terreno.

 

  • Se diseña por tanto un pavimento de losas de pizarra tosca de 100 x 30 x 4 cm. de espesor, sin rellenar la junta con lechada y dejando crecer hierba en dichas juntas.

 

  • Se diseña la recogida de las aguas pluviales y se canalizan fuera de la edificación hasta zanja filtrante.

 

  • Se diseña a su vez la iluminación del patio actualmente muy escasa.

 

  • La propiedad demandaba la necesidad de lijar, reparar y volver a pintar para recuperar el buen aspecto de la carpintería de la planta baja que da al patio.

 

  • Se establece la necesidad de reparar las humedades de la zona en planta baja. La zona se encontraba con humedades por capilaridad en muros y humedades por capilaridad y filtración en pavimento. Presencia de zonas de eflorescencias, despegues y arenización. Las manchas de humedad se encontraban en la planta baja y su altura superaba los 60 cm. de altura en algunos tramos. Las manchas de humedad ascendían y el aire se saturaba de humedad creando problemas de condensación derivados.

 

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